Fallece Don Larsen, único con juego perfecto en Serie Mundial.

Por un día, Don Larsen estuvo perfecto.


En el Juego 5 de la Serie Mundial, Larsen le lanzó a 27 bateadores de los Brooklyn Dodgers

Larden, quien lanzó el único juego perfecto en la historia de la Serie Mundial, falleció el miércoles a la edad de 90 años, víctima de cáncer de esófago en un hospicio en Hayden, Idaho, según confirmó Andrew Levy, representante del ex pelotero, a quien Scott Larsen, hijo de Don, confirmó la noticia.


Larsen, quien fue un lanzador eficiente y un personaje que logró una hazaña que ningún miembro del Salón de la Fama pudo, jugó para siete equipos en 14 años de carrera en los que tuvo marca de 81-91, pero el 18 de octubre de 1956, con el uniforme de los New York Yankees, fue tan bueno como el mejor pitcher.


En el Juego 5 de la Serie Mundial, Larsen le lanzó a 27 bateadores de los Brooklyn Dodgers y el último al que enfrentó fue al emergente Dale Mitchell, a quien ponchó con un strike cantado para luego fundirse en un abrazo con el catcher Yogi Berra.


"Cuando Yogi Berra saltó y me abrazó, mi mente se puso en blanco", escribió Larsen en su autobiografía. "Estaba bajo ataque amigo. Me llevaron arrastrando al dugout".


Esa celebración se mantiene como una de las más alegres en la historia del beisbol profresional.


"El juego perfecto de Don Larsen permanece como un un momento de definición en la historia de nuestra franquicia al encapsular una época de gloria de los Yankees y se clasifica entre las mejores actuaciones individuales en la historia de Grandes Ligas", dijeron los Yankees en un comunicado publicado en Twitter. "La incomparable alegría reflejada en su abrazo con Yogi Berra es una imagen que vivirá siempre en la tradición de los Yankees, Fue el pináculo del éxito en el beisbol y un recordatorio de las increíbles e inolvidables cosas que pueden suceder en un diamante de beisbol".


Larsen, quien tenía 27 años de edad, hizo 97 lanzamientos para completar el juego perfecto.


Los Yankees ganaron ese Clásico de Otoño en siete juegos.



Larsen nació el 7 de agosto de 1929 y creció en San Diego. Hizo su debut en Grandes Ligas con los St. Louis Browns en 1953 y más tarde se unió a los Yankes en 1955 como parte de un cambio de 17 jugadores.


Larsen tuvo su mejor época como lanzador con los Yankees, incluida su marca personal de victorias con 11 en 1956, pero nadie hubiera podido predecir su increíble desempeño en la Serie Mundial de ese año.


Larsen había perdido el Juego 2, en el que duró sólo una entrada y dos tercios en la loma del duelo en el que los Dodgers vencieron 13-8 a los Yankees, pero su hazaña sin precedentes en el Juego 5 le hizo ganar el premio de Jugador Más Valioso del Clásico de Otoño.


Luego de perder el Juego 2, Larsen no creyó que tendría otra oportunidad de abrir en ese Clásico de Otoño, pero cuando llegó a Yankee Stadium la mañana del 8 de octubre, encontró una pelota en su zapato, señal de que el manager Casey Stengel lo había designado para saltar a la loma en el Juego 5.


"Debo admitir que estaba impactado", dijo Larsen en su autobiografía. "Sabía que tenía que hacer un mejor trabajo, mantener el juego cerrado y darle a mi equipo la oportunidad de ganar el juego de alguna forma. Casey apostó por mí y estaba determinado a no decepcionarlo en esa ocasión".


Yankees y Dodgers dividieron los primeros cuatro juegos y a Stengel le gustaba el engaño que Larsen provocaba con su peculiar forma de presentar los lanzamientos. Los instintos del manager fueron históricamente correctos. El lanzador derecho ponchó a siete bateadores y sólo tuvo una cuenta con tres bolas en una ocasión ante Pee Wee Reese en la primera entrada.


En la victoria por 2-0, los Yankees sólo pudieron conectar cinco hits ante el abridor de los Dodgers, Sal Maglie, pero anotaron con un jonrón de Mickey Mantle y un sencillo remolcador de Hank Bauer.


Larsen estuvo cerca de perder el juego perfecto en dos ocasiones. En la segunda entrada, Jackie Robinson bateó una rola a tercera base que fue desviada por el antesalista Andy Carey hacia el shortstop Gil McDougald, quien logró poner out a Robinson en primera. En el quinto episodio, Mantle corrió por el jardín zquierdo para atrapar un elevado profundo de Gil Hodges.


Larsen continuó con su carrera hasta 1967, pero nunca tuvo esa clase de espectacular éxito otra vez, sin embargo, Larsen estuvo relacionado con otros dos juegos perfectos en la historia de los Yankees.


Larsen y David Wells, quien lanzó un juego perfecto en Yankee Stadium en 1998, asistieron a la Point Loma High School en San Diego y Larsen asistió al duelo en el que David Cone lanzó un juego perfecto ante los Montreal Expos en 1999.


Larsen asistió al duelo en el que Cone lanzó como invitado especial en el Día de Yogi Berra e hizo el lanzamiento de la primera bola a su ex catcher.



Información de AP se usó en este reporte.


Fuente: www.espn.com.mx