Towns 23 puntos y 11 rebotes y Minnesota sigue imbatible.


El pívot está en 32 puntos y 13 rebotes de promedio (con 5 asistencias) y confirma su mejoría desde que Jimmy Butler saliera del equipo

La última vez que los Timberwolves sumaron tres victorias en los tres primeros encuentros de la temporada regular fue en 2012. Era una temporada en la que la franquicia tenía en sus filas a Kevin Love y Ricky Rubio, con Rick Adelman en los banquillos. Un proyecto de altas expectativas que no salió como se esperaba. Ese año, sin ir más lejos, acabaron con un récord de 31-51, muy lejos de los playoffs. Hoy, el equipo de Minnesota ha tenido un comienzo idéntico... pero esperan seguir con la racha y pelear por una fase final a la que han conseguido llegar una sola vez desde 2004.



De momento, los Wolves suman y siguen. El inicio de campaña está siendo inmejorable para ellos y ante los Heat sumaron su tercera victoria consecutiva para mantenerse entre los imbatidos en este inicio de competición. Esta vez no necesitaron de una versión sobre humana de Towns, que se quedó en 23 puntos y 11 rebotes, números que le mantuvieron como el mejor de los suyos junto a Wiggins, que sumó 25 tantos. Recordemos que el pívot venía de dos actuaciones extremas: firmó 36+14+3+3+3 en el partido inaugural y 37+15+8+4+2 en el segundo asalto. Números realmente impresionantes que significaron dos victorias seguidas, la primera de ellas ante los Nets en Brooklyn y con un sobrehumano Kyrie (50 tantos) enfrente.


El pívot está en 32 puntos y 13 rebotes de promedio (con 5 asistencias) y confirma su mejoría desde que Jimmy Butler saliera del equipo y Ryan Sanders llegara a los banquillos (tras la destitución de Tom Thibodeau), dos hechos que han marcado la historia reciente de la franquicia y que están teniendo (de momento) un efecto positivo en Minnesota. En los Heat el que no jugó fue precisamente Jimmy Butler, que ha sido padre y no ha debutado oficialmente, perdiéndose un encuentro con mucha salsa tras los problemas que tuvo con Towns y Wiggins en su estancia en el equipo.


Eso no impidió a los de Spolestra, un mago en los banquillo, poner en serios aprietos a los locales. Tras un primer cuarto arrollador (36-23) el heredero de Pat Riley consiguió ajustar y dejó a los locales en 19 y 22 puntos en los dos siguientes periodos y se consiguieron poner por delante gracias a la buena labor defensiva y a la aportación de Kendrick Nunn, que en ausencia de Butler lideró a los suyos en anotación (25 puntos) con el apoyo de Winslow (20+8+6) y Robinson (21).


Sin embargo, el guión que les impulsó en la parte central del encuentro se les olvidó en el último cuarto, en el que recibieron 39 ignominiosos tantos que les dejaron sin la victoria. El poderío de Towns, que estuvo acompañado por Teague (21, con 8 asistencias), Napier (12) y un buen Convington (11+10) unido a un público que parece más enérgico que en las últimas campañas, provocó que el partido cayera finalmente del lado local.


Sin embargo, el héroe del choque por su increíble actuación en el cuarto periodo fue Andrew Wiggins, que anotó 16 de sus 25 puntos en los últimos cuatro minutos de partido, incluidos cuatro triples (sin fallo) espectaculares que fueron claves para culminar una remontada que se fraguó con un parcial de 17-5 anotando el número 1 del draft del 2014 todos los puntos de esa serie menos uno. El escolta, señalado durante todos estos años, busca resarcirse junto a un Towns que siempre ha tenido mejores números que su compañero. De momento, fue la cara de la última victoria de los Wolves y su entrenador Ryan Saunders le ha augurado un "muy buen año".


Con este resultado, los Heat sufren su primera derrota de la temporada a expensas de que llegue Jimmy Butler, su estrella este año y el hombre que ha sido elegido para ser la cara de la franquicia tras la marcha de Dwayne Wade. Por su parte, los Wolves suman y siguen: tres victorias seguidas, imbatidos y líderes de la Conferencia Oeste, toda una noticia para ellos por mucho que la temporada acabe de empezar.


Fuente: as.com